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Javier Marías.

In memoriam.

En su rostro no hay ni un indicio que justifique su fama de huraño y altanero. El lector puede estar seguro de que al retratado le trae sin cuidado su imagen pública a pesar de que su gesto parezca más afligido de lo habitual.

En un primer plano destaca la pila de libros de los que no se reconoce ningún título debido al foco de la cámara, como también una carpeta azul llena hasta los topes de lo que podrían ser cartas o recomendaciones de amigos, críticos, profesores o lectores. De fondo, una pared repleta de libros con un estante del que emergen varias figuritas, entre las cuales la del capitán Haddock y la de Tintín. El retratista tampoco ha podido pasar por alto el cenicero que Marías custodia a sus tres. Es un fumador de los que ya no quedan. Cuentan que traspasa los cigarrillos de sus cajetillas a una vieja pitillera para así evitar verse obligado a mirar las repugnantes imágenes que tratan de incentivar la abstinencia de esa droga vulgar, mortífera y deleitosa por igual.

Sentado frente al escritorio de lo que seguramente es su despacho, Marías apoya su mano derecha sobre su querida —y más que amortizada— Olympia Carrera De Luxe, con la que escribió la mayoría de sus últimas novelas, relatos, artículos e impecables traducciones de diversos autores británicos y norteamericanos. Paralelamente, su mano izquierda se encuentra a medio camino entre la máquina de escribir y su barbilla, por lo que es probable que, antes de que el retratista tomara la foto, el escritor estuviera apoyando su cabeza sobre su puño, claro síntoma de abatimiento e indecisión. Se trata de un hombre reticente a aceptar ciertas convicciones del tiempo que le ha tocado vivir. La camisa que viste, oscura y con las mangas dobladas y cuello oxford, contribuye a acentuar esa impresión de senectud no del todo sobrellevada. Hay un atisbo de sonrisa en su gesto, aunque soterrado bajo los surcos que rodean su boca y las líneas de marioneta que alargan sus labios y su sonrisa mohínca.

Javier Marías. Madrid. ©El Español

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